Parroquia de los Talleres de Don Bosco

Iglesia Don Bosco

La Parroquia María Auxiliadora se ubica entre Joaquín de Salterain y Canelones, con su entrada principal sobre esta última calle, en el barrio Cordón de la ciudad de Montevideo. Si bien está dedicada a la imagen de María, es más conocida como la Parroquia de los Talleres de Don Bosco, porque fue construida en una esquina de los talleres salesianos de Don Bosco, que ocupan un imponente edificio de cuatro pisos de casi una manzana entera.

La entrada principal de la parroquia es por la calle Canelones número 2130. En su fachada exhibe una imagen de María Auxiliadora con el niño Jesús en brazos. En el interior hay una nave central y varias naves laterales a las que se accede por una serie de arcos y columnas. Al entrar, lo primero que se ve a mano derecha es una imagen en mármol del primer Arzobispo de Montevideo, el Monseñor Mariano Soler. Del lado izquierdo están los restos del Presbítero José María Labrada.

Desde allí se continúan varias imágenes dedicadas a diferentes santos y partícipes de la historia de la Iglesia Católica. Hay un altar lateral dedicado solamente a Don Bosco. Otros elementos en los que vale la pena detenerse son una antigua pila bautismal (recipiente donde se coloca el agua para los bautismos) y un órgano también antiguo.

Historia de la Parroquia María Auxiliadora

Si bien la constitución de la parroquia tiene más de cien años, el edificio que conocemos actualmente es bastante más reciente. En 1913, se colocó en el sitio la piedra fundamental para la cripta de María Auxiliadora. Dos años más tarde también se colocó la piedra fundamental de lo que sería la cripta en homenaje a Don Bosco.

Hacia 1919, había solamente nueve parroquias en la ciudad de Montevideo y la creciente población de católicos suscitó a la aprobación de un proyecto para crear once parroquias nuevas. Entre estas parroquias nuevas estaba la Parroquia María Auxilium Christianorum (nombre en latín) que se erigiría donde estaban las criptas y justo al lado de los Talleres de Don Bosco, que por ese entonces ya impartían cursos de zapatería, sastrería y carpintería.

En 1945, se colocó la piedra fundamental y comenzó la construcción del edificio que conocemos hoy. La construcción fue lenta y la parroquia se inauguró recién 17 años más tarde.