Receta de Garrapiñada

Plato de garrapiñada

La garrapiñada es una comida típica muy popular en Uruguay y Argentina. Es una especie de golosina o snack de maní acaramelado. Se consume por lo general en los meses de invierno, por su importante contenido calórico. El origen de la garrapiñada es desconocido, pero no es una novedad del Río de la Plata. En los países árabes se acaramelan los frutos secos desde hace siglos.

En Montevideo se puede comprar garrapiñada en puestos callejeros dispuestos en casi todos los espacios públicos y acontecimientos culturales, partidos de fútbol, recitales, plazas, teatros. Se prepara en la calle y se venden en bolsitas de nylon.  Se venden a un costo que oscila entre 10 a 30 pesos uruguayos, dependiendo del tamaño de la bolsita y del tipo de  fruta seca. Las más económicas y clásicas son las garrapiñadas de maní.

Si no estás planificando una visita a Uruguay, puedes hacer garrapiñada en casa. Es bien fácil y rápida de hacer. El secreto de una buena garrapiñada está simplemente en seguir la receta al pie de la letra.

Receta para preparar garrapiñada

Ingredientes:

  • 250 gramos de maní con o sin piel y crudo
  • 250 gramos de azúcar
  • 250 cc de agua
  • Dos cucharadas de cocoa o chocolate en polvo
  • Una cucharadita de esencia de vainilla

Forma de Preparación:

Mezclar todos los ingredientes (azúcar, agua, cocoa, maní) en una olla, excepto la vainilla. Es importante utilizar iguales proporciones de agua, azúcar y maní.

olla de cobreLlevar la olla al fuego. Cocinar revolviendo con cuchara de madera a fuego lento durante 30 minutos.  Las ollas de cobre son ideales para evitar que se pegue la preparación.

Cuando se evapore la mayor parte del agua retirar del fuego, siempre revolviendo para que se puedan separar los maníes. La garrapiñada está lista cuando el azúcar adquiere una coloración marrón dorada (cuando ya está formado el caramelo).

Hay que tener especial cuidado de no quemar el azúcar y de que no se peguen entre sí los maníes. Luego se deben colocar en una bandeja o superficie lisa y separarlos.

Se pueden almacenar en frascos de vidrio,  en papel celofán o en bolsas de nylon por aproximadamente seis meses.

Para variar, se puede usar otra fruta seca, como castañas de cajú, avellanas  o almendras.